Qué hacer en Isla de Pascua: 13 planes para descubrir Rapa Nui más allá de los moáis ⟶

Cada vez que contábamos que íbamos a pasar 7 días en Isla de Pascua (Rapa Nui), la reacción era casi siempre la misma: «¿Siete días? ¿No son demasiados?».

La pregunta tenía sentido. Mucha gente asocia Isla de Pascua únicamente con los moáis y piensa que, una vez visitados los principales yacimientos arqueológicos, ya está todo visto. Nada más lejos de la realidad.

Después de una semana recorriendo la isla, podemos decir que no solo no nos sobraron días, sino que incluso nos fuimos con la sensación de que todavía nos quedaban experiencias por vivir.

Si estás organizando tu viaje y te preguntas qué hacer en Isla de Pascua, aquí encontrarás 13 planes y experiencias que demuestran que Rapa Nui tiene mucho más que ofrecer que sus famosos moáis.

1. Asistir a un espectáculo de danza tradicional rapanui

Nosotros, nada más llegar a Rapa Nui, hicimos tres cosas: comer, descansar un rato y, al caer la tarde, asistir a un espectáculo de danza tradicional. Y, visto con perspectiva, no se nos ocurre una mejor forma de empezar el viaje.

Más allá de la música y las coreografías, estos espectáculos son una excelente introducción a la cultura rapanui. A través de los bailes, los cantos y la narración descubrirás parte de la historia, las leyendas y las tradiciones de la isla, lo que te ayudará a comprender mucho mejor todo lo que verás durante los días siguientes.

Elegimos Varua Ora, uno de los ballets más conocidos de la isla, y fue todo un acierto. La energía de los bailarines, la música en directo y la puesta en escena hicieron que nuestra primera noche en Rapa Nui fuera una experiencia inolvidable.

Si puedes, intenta asistir a un espectáculo durante los primeros días del viaje. Es una forma sencilla y entretenida de empezar a conectar con la cultura local y descubrir que Rapa Nui es mucho más que sus famosos moáis.

💃 Guía completa de los ballets de Rapa Nui

Comparamos los principales espectáculos de la isla, precios, horarios y cuál recomendamos según nuestra experiencia.

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Comparamos los principales espectáculos de la isla, precios, horarios y cuál recomendamos según nuestra experiencia.

2. Ver amanecer en Ahu Tongariki

Si solo pudiéramos recomendar una experiencia en Rapa Nui, sería ver amanecer en Ahu Tongariki. Contemplar cómo los primeros rayos de sol iluminan la hilera de los quince moáis más emblemáticos de la isla es uno de esos momentos que difícilmente se olvidan.

La forma más habitual de vivirlo es contratando un tour organizado. Te recogen de madrugada en el alojamiento, te ofrecen un pequeño desayuno en el aparcamiento del recinto y, una vez dentro del Parque Nacional, te facilitan sillas plegables para disfrutar del espectáculo con comodidad. Sin embargo, hay algo que conviene tener en cuenta: el tiempo en Rapa Nui es muy cambiante. Puede que el día de tu tour amanezca completamente cubierto y apenas llegues a ver salir el sol.

Amanecer en Ahu Tongariki (Rapa Nui)

Por eso, si quieres asegurarte una segunda oportunidad o prefieres no contratar un tour específico para el amanecer, existe una alternativa muy interesante. Puedes contemplarlo desde el exterior del recinto, sin necesidad de entrar.

No estarás tan cerca como durante la visita guiada, pero con las cámaras de los móviles actuales —o, mejor aún, con un teleobjetivo— podrás conseguir fotografías espectaculares y disfrutar igualmente de este momento.

Por último, recuerda que estás en un lugar de enorme valor arqueológico y natural. No cruces el muro, respeta a los animales que puedas encontrar por el camino y llévate contigo cualquier resto de comida o bebida. La mejor huella es la que no dejas.

Cómo llegar al punto desde el que vimos amanecer en Ahu Tongariki sin entrar en el recinto. Captura de Google Maps con anotaciones propias.
Desde este punto exterior del recinto también se obtiene una buena vista de Ahu Tongariki al amanecer. Solo tienes que seguir el sendero junto al muro y respetar en todo momento los límites del Parque Nacional. Captura de Google Maps con anotaciones propias.

3. Buscar un restaurante donde probar la gastronomía local

Aunque los moáis son los grandes protagonistas de cualquier viaje a Rapa Nui, la gastronomía local también merece un lugar destacado en el itinerario. Dedicar una comida o una cena a descubrir los sabores de la isla es una forma diferente de acercarse a su cultura.

Entre los platos más populares encontrarás preparaciones a base de atún, pescado fresco, mariscos y productos locales, muchas veces combinados con influencias polinésicas y chilenas. Si te gusta el pescado, estás en el lugar adecuado.

Durante nuestra estancia probamos varios restaurantes de la isla, desde opciones más tradicionales hasta propuestas con un toque más creativo. Además de la calidad de la comida, muchos de estos locales destacan por su ambiente relajado, la hospitalidad de sus propietarios y unas vistas privilegiadas al océano.

Si dispones de varios días, nuestra recomendación es no limitarte a un único lugar. Cada restaurante ofrece una interpretación diferente de la cocina rapanui y descubrirlas forma parte también de la experiencia de viajar por la isla.

El ceviche polinésico fue uno de los grandes descubrimientos gastronómicos de nuestro viaje a Rapa Nui. Este lo disfrutamos en Le Frits.

🍽️ Guía de restaurantes en Rapa Nui

Los hemos organizado por categorías para ayudarte a elegir dónde comer según tu presupuesto, el tipo de cocina o la experiencia que estés buscando.

🍽️ Guía de restaurantes en Rapa Nui

Los hemos organizado por categorías para ayudarte a elegir dónde comer según tu presupuesto, el tipo de cocina o la experiencia que estés buscando.

4. Hacerse una sesión de fotos con un traje tradicional rapanui

Si buscas un recuerdo diferente de tu viaje, en Rapa Nui puedes participar en una sesión fotográfica con trajes tradicionales, adornos y pinturas corporales inspiradas en la cultura rapanui. Algunas empresas locales acompañan la experiencia explicando el significado de los atuendos y de los elementos utilizados, convirtiendo la sesión en una oportunidad para conocer mejor la cultura de la isla.

Eso sí, creemos que esta es una de esas actividades que merece la pena vivir con curiosidad y mucho respeto. Más allá de conseguir unas fotografías bonitas, lo interesante es entender qué representan los símbolos, las pinturas y los adornos que estás utilizando y recordar que forman parte de una cultura viva, no de un disfraz.

Nosotros no la realizamos y preferimos dedicar ese tiempo a otro tipo de experiencias, pero entendemos perfectamente que pueda convertirse en un recuerdo muy especial para otras personas si se hace con sensibilidad y de la mano de empresas locales que ponen en valor la cultura rapanui.

💡 Consejo: antes de reservar, infórmate sobre quién organiza la actividad y qué enfoque tiene la sesión. Si además de hacer fotografías aprendes sobre el significado de los trajes, las pinturas corporales y los adornos, la experiencia tendrá mucho más valor.

5. Conocer el taller de artesanías de la cárcel de Rapa Nui

Pocas personas incluyen la cárcel de Rapa Nui en su itinerario, pero para nosotros fue una de las visitas más sorprendentes y auténticas de todo el viaje.

Aunque sigue funcionando como centro penitenciario, en su interior existe un pequeño taller de artesanías abierto al público, donde las personas privadas de libertad elaboran y venden piezas inspiradas en el arte y la cultura rapanui. La visita requiere identificarse previamente en la entrada del recinto, por lo que es necesario llevar el pasaporte o una copia.

Una vez dentro, podrás acceder al espacio donde se exponen y venden las creaciones realizadas por los internos. Encontrarás tallas en madera, esculturas en piedra y otras piezas artesanales.

Sin embargo, lo que más recordamos de aquella visita no fueron las artesanías. Nada más saber que éramos de España, sacaron el tema de la conocida ley de nietos, aunque pronto quedó claro que aquello era casi una excusa para preguntarnos por las mujeres españolas. La conversación continuó entre risas, curiosidad y un montón de preguntas que acabaron llevándonos a hablar de la isla y del trabajo que realizaban en el taller.

Cada compra contribuye directamente a apoyar este proyecto y convierte el recuerdo que te llevas a casa en algo mucho más significativo que un simple souvenir. Es una visita diferente, poco conocida y profundamente humana, que permite descubrir una realidad de Rapa Nui que rara vez aparece en las guías de viaje.

Exterior de la comisaría de Rapa Nui, donde los visitantes deben identificarse para acceder al taller de artesanías de la cárcel.

6. Visitar la fábrica de cerveza Mahina, la primera cerveza de Rapa Nui

Cuando pensamos en la gastronomía de Rapa Nui solemos imaginar pescado fresco, ceviches o cocina polinésica. Sin embargo, pocos viajeros saben que la isla también cuenta con su propia cerveza artesanal.

Fundada en 2008 por el rapanui Mike Rapu, Mahina fue la primera cervecería de la isla y se ha convertido en un producto local muy apreciado tanto por residentes como por visitantes. Su nombre significa «luna» en lengua rapanui y refleja la estrecha relación de la marca con la cultura y las tradiciones de la isla.

Nosotros no llegamos a visitar la fábrica, pero sí probamos la cerveza Mahina en varias ocasiones durante el viaje. De hecho, acabó convirtiéndose en nuestra elección casi por defecto cada vez que nos sentábamos a comer o cenar. Si te fijas en la foto del ceviche polinésico del punto 3, la cerveza que aparece es precisamente Mahina 😜

En caso de que te apetezca profundizar un poco más, existe la posibilidad de visitar la fábrica, conocer parte del proceso de elaboración y realizar una degustación. Es una buena forma de descubrir cómo se produce una cerveza artesanal en uno de los lugares más aislados del planeta y apoyar un proyecto nacido en la propia isla.

💡 Consejo: las visitas guiadas y degustaciones pueden variar según la temporada, por lo que conviene consultar la disponibilidad directamente con la cervecería antes de tu viaje.

7. Probar un helado de frutas tropicales de Rapa Nui

Después de una mañana recorriendo yacimientos arqueológicos o caminando bajo el sol de la isla, pocos planes apetecen más que hacer una parada para disfrutar de un buen helado.

En Rapa Nui encontrarás heladerías y cafeterías donde probar sabores elaborados con frutas tropicales, algunas muy presentes en la isla, como la piña, la guayaba, el mango o la papaya. Más allá de los sabores clásicos, es una oportunidad perfecta para descubrir productos que forman parte del paisaje y la gastronomía local.

Puede parecer una experiencia sencilla, pero sentarse frente al mar o pasear por Hanga Roa mientras disfrutas de un helado es una de esas pequeñas cosas que también forman parte del viaje. Además, resulta un descanso perfecto entre excursiones, especialmente durante las horas de más calor.

8. Conseguir el sello oficial de Rapa Nui para tu cuaderno de viaje

Muchos viajeros coleccionan imanes o postales, pero en Rapa Nui existe una forma mucho más especial de llevarte un recuerdo de la isla: conseguir su sello oficial.

En el Centro de Información Turística, situado en la calle Policarpo Toro, justo antes del campo de fútbol, puedes estampar este sello en una libreta, un diario de viaje o cualquier otro soporte de papel que lleves contigo. Vigila, porque aunque algunas personas deciden estampar este tipo de sellos en el pasaporte, nosotros no lo recomendamos. Se trata de sellos turísticos y no oficiales que, en determinados países, podrían generar problemas durante los controles migratorios. Algunos viajeros han informado de incidencias, especialmente en destinos del sudeste asiático, donde cualquier marca no oficial puede levantar dudas sobre la validez del documento.

Por ese motivo, nosotros optamos por una alternativa mucho más segura: imprimir la entrada del Parque Nacional en una hoja DIN A4 y utilizarla para recopilar los distintos sellos que fuimos encontrando durante el viaje. Además del sello de Rapa Nui, añadimos los de todos los yacimientos arqueológicos, creando un recuerdo único sin poner en riesgo nuestro pasaporte.

💡 Consejo: el Centro de Información Turística tiene un horario bastante limitado, no abre todos los días y cierra al mediodía. Antes de acercarte, consulta los horarios actualizados para evitar encontrártelo cerrado, especialmente si tu estancia en la isla es de pocos días.

9. Observar las estrellas en uno de los cielos más remotos del planeta

Cuando cae la noche, Rapa Nui ofrece otro espectáculo que nada tiene que ver con los moáis. Gracias a su aislamiento en medio del océano Pacífico y a la escasa contaminación lumínica, la isla cuenta con unas excelentes condiciones para la observación astronómica, permitiendo contemplar con gran claridad la Vía Láctea, planetas, nebulosas y constelaciones visibles desde el hemisferio sur.

Además de la calidad del cielo, esta experiencia tiene un componente cultural muy interesante. Los antiguos navegantes polinesios utilizaban las estrellas para orientarse a través del océano, y muchas actividades de observación explican cómo la astronomía formaba parte de la vida, la navegación y las tradiciones de los pueblos del Pacífico.

💡Consejo: intenta programar esta actividad para los primeros días del viaje. La observación astronómica depende mucho de la meteorología y de la fase lunar (este tour no se hace con luna llena), por lo que disponer de varias noches en la isla aumentará tus posibilidades de disfrutar de un cielo despejado.

Ahu Nau Nau, en Anakena, bajo uno de los cielos nocturnos más limpios y remotos del planeta. Una estampa perfecta para disfrutar de la observación de estrellas en Rapa Nui.

10. Aprender a identificar los petroglifos de Rapa Nui

Todo el mundo llega a la isla pensando en los moáis, pero pocos prestan atención a los cientos de petroglifos repartidos por distintos rincones de Rapa Nui. Estas figuras grabadas sobre la roca representan símbolos relacionados con la fertilidad, la navegación, los animales marinos o el célebre culto del Hombre Pájaro (Tangata Manu).

A medida que recorras los principales yacimientos arqueológicos, merece la pena detenerse a buscarlos. Algunos son evidentes, mientras que otros pasan completamente desapercibidos si no sabes dónde mirar. Una vez aprendes a identificarlos, empiezas a descubrir una nueva capa de la historia de la isla que va mucho más allá de los moáis.

Si quieres empezar por un lugar donde resulta fácil observarlos, acércate a Papa Vaka. Sus petroglifos, relacionados con el mar y la pesca, están entre los mejor conservados de la isla y son un excelente punto de partida para aprender a reconocer este tipo de grabados.

Además de ayudarte a interpretar mejor otros yacimientos arqueológicos, observar los petroglifos permite comprender la cosmovisión del pueblo rapanui y descubrir una parte de su historia que a menudo pasa desapercibida frente a la majestuosidad de los moáis.

Los petroglifos de Orongo representan algunas de las figuras más importantes de la cosmovisión rapanui, especialmente las relacionadas con el culto al Hombre Pájaro (Tangata Manu).

11. Buscar tortugas marinas en la costa de Hanga Roa

Ver tortugas marinas en libertad suele implicar contratar una excursión en barco o meterse en el agua. En Rapa Nui no hace falta nada de eso. Si te acercas a Playa Pea, en Hanga Roa, es bastante habitual ver tortugas verdes nadando cerca de la orilla o asomando la cabeza para respirar.

Nosotros pasamos por allí varias veces durante la semana. Algunos días no vimos ninguna y otros nos encontramos con alguna nadando tranquilamente a pocos metros de la costa. Es una de esas cosas que no puedes controlar, pero precisamente por eso hace tanta ilusión cuando ocurre.

Además, no tienes que organizar ninguna actividad. Si estás paseando por Hanga Roa, acércate un rato a Playa Pea, siéntate a mirar el agua y, si el tiempo acompaña, aprovecha para darte un chapuzón en las piscinas naturales, como hacen muchos vecinos de la isla. Puede que ese día no aparezca ninguna… o puede que, de repente, una tortuga saque la cabeza a pocos metros de donde estás.

💡 Consejo: recuerda que se trata de animales salvajes y protegidos. Disfruta del momento desde la distancia, no intentes tocarlas ni darles de comer y evita cualquier comportamiento que pueda alterar su tranquilidad.

12. Descubrir el arte urbano de Hanga Roa

¿Sabías que Hanga Roa tiene una ruta de arte urbano? Repartidos por diferentes calles del pueblo encontrarás murales de gran formato inspirados en la cultura rapanui, el océano, la fauna de la isla y algunos de sus símbolos más representativos. Algunos son fáciles de localizar y otros aparecen casi por sorpresa entre comercios, viviendas y calles por las que probablemente pasarías de largo.

Antes de viajar descubrimos el artículo de Imagina Rapa Nui dedicado a esta ruta y decidimos guardarlo. Fue un acierto. Gracias a él recorrimos Hanga Roa de una forma diferente, levantando la vista y fijándonos en unos murales que, de otra manera, estamos convencidos de que nos habrían pasado desapercibidos.

Nos gustó especialmente porque demuestra que la cultura rapanui no solo está presente en los yacimientos arqueológicos o en los museos. También sigue viva y encuentra nuevas formas de expresarse a través del arte contemporáneo, convirtiendo un simple paseo por el pueblo en una experiencia mucho más interesante.

arte urbano hanga roa

13. Brindar con un pisco sour al atardecer frente al océano

Después de un día recorriendo la isla, hay un plan que no aparece en ninguna guía, pero que nosotros repetiríamos una y otra vez: buscar una terraza con vistas al Pacífico, pedir un pisco sour y esperar a que el sol se esconda en el horizonte.

Quizá sea deformación profesional, pero con los años nos hemos dado cuenta de que este tipo de momentos valen mucho más que cualquier recuerdo material. Porque sí, los moáis son impresionantes y los paisajes también. Pero sentarte con la persona con la que compartes el viaje, en uno de los lugares más remotos del planeta, sin mirar el reloj y simplemente disfrutando del atardecer, acaba siendo uno de esos recuerdos que permanecen mucho tiempo después de volver a casa.

Al final, viajar también consiste en eso. En regalarse un rato sin prisas, brindar por todo lo vivido durante el día y dejar que el destino haga el resto.

💡 Consejo: si no bebes alcohol, no pasa nada. Muchas terrazas también preparan zumos de frutas tropicales y cócteles sin alcohol. Lo importante no es el pisco sour, sino regalarte ese rato frente al océano Pacífico.

Al principio de este artículo te contábamos que mucha gente nos preguntaba si siete días en Rapa Nui eran demasiados. En aquel momento nosotros tampoco teníamos una respuesta clara. Pero ahora sí. La isla tiene mucho más que ofrecer de lo que parece a simple vista y, cuanto más tiempo pases en ella, más oportunidades tendrás de descubrir esa otra Rapa Nui que no siempre aparece en las postales.

Ojalá alguno de estos trece planes te anime a descubrir esa otra Rapa Nui que hizo que nosotros sintiéramos que siete días se nos quedaron cortos.

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