Itinerario de 7 días en Rapa Nui ⟶
Día 0 ⟶ Llegada a Santiago. Trámites de aduana y SIM para tener datos en Chile.
Nuestros siete días en Rapa Nui son, en realidad, el gran final de un viaje que comenzó mucho antes: de Lima pasamos a Huaraz, Trujillo y Chiclayo, y culminó en la selva amazónica de Iquitos.
📌 Si te interesa esta ruta por Perú, puedes ver aquí el itinerario y el mapa interactivo creado para este viaje. En él encontrarás todos los lugares que visitamos —y algunos que descubrimos por el camino— con notas reales, consejos útiles y esos detalles que no siempre aparecen en las guías. Está pensado para ayudarte a organizar tu propio recorrido de forma práctica, realista y a tu ritmo, tal y como viajamos en Destino y Maleta.
El 19 de septiembre volamos de Iquitos a Lima, aterrizando puntuales a las nueve de la mañana. Tras desayunar en el recientemente renovado Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, facturamos nuestras maletas para el vuelo Lima–Santiago programado a las 12:55 h, con hora prevista de llegada a las 18:30 h.
Sin embargo, una “revisión no programada” retrasó la salida, y no despegamos hasta las 16:15 h. Como compensación, LATAM nos envió por email un cupón de 15 $ para gastar en los restaurantes del aeropuerto.
Nosotros ya habíamos comido, así que, estando en Lima, decidimos darnos un pequeño homenaje y gastar el cupón en lo que más nos apetecía en ese momento: un buen pisco.
El vuelo finalmente despegó a las 16:15 h y aterrizamos en Santiago a las 21:30 h (hora local). Al ser un vuelo internacional, llegamos por la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, más conocido como Aeropuerto de Pudahuel.
📝Declaración Jurada SAG: el primer trámite en Chile
Nada más aterrizar, lo primero que tienes que hacer es rellenar la Declaración Jurada SAG de ingreso a Chile. Es un trámite muy sencillo que puedes completar mientras caminas por el pasillo de llegada hacia el control de pasaportes.
Si no llevas una eSIM en tu móvil para tener datos al instante (como fue nuestro caso), puedes conectarte al wifi gratuito del aeropuerto para hacer la gestión. En este viaje, cambiando de país y de SIM constantemente, el wifi de los aeropuertos nos sacó de apuros más de una vez. Eso sí, úsalo con precaución: evita introducir contraseñas sensibles (como la de tu banco), ya que podrías poner en riesgo tu seguridad.
En los pasillos verás un código QR para acceder directamente al formulario, pero aquí te dejamos el enlace por si prefieres guardarlo en tus favoritos antes de viajar: 👉 Declaración Jurada SAG.
Una vez que completas el formulario, recibes una copia en PDF en tu correo electrónico. No es necesario mostrarla en ningún punto, salvo que tu equipaje sea inspeccionado a la salida o en caso de que hayas ingresado al país con alimentos u otros productos que deban ser declarados.
🛂Control de pasaportes con la PDI
El siguiente paso es pasar por el control de pasaportes de la PDI (Policía de Investigaciones de Chile). Allí debes mostrar tu documento de identidad y el billete del vuelo con el que entraste al país.
Es habitual que te hagan algunas preguntas básicas:
- En qué hotel te alojas.
- Cuántos días permanecerás en Chile.
- Qué lugares piensas visitar.
Son simples preguntas de control para decidir si se autoriza o no el ingreso.
Si todo está en orden, te sellan el pasaporte (¡sí, en Chile todavía ponen sellos!) y te entregan un papel largo, similar a un ticket de compra: la tarjeta de turismo.
Este documento debes conservarlo durante toda tu estancia, ya que tendrás que entregarlo al salir del país. En caso de perderlo, debes acudir a una oficina de la PDI para solicitar un duplicado.
Tras pasar el control de pasaportes, lo siguiente es recoger el equipaje facturado en la cinta asignada a tu vuelo. En nuestro caso, tuvimos suerte: una de nuestras maletas apareció de las primeras y la segunda llegó pocos minutos después.
Con la tranquilidad de saber que nuestra ropa no se había perdido en algún rincón del mundo, pusimos rumbo al hotel donde pasaríamos la noche: el Holiday Inn Aeropuerto Santiago, situado dentro del propio recinto aeroportuario. Una opción cómoda y práctica cuando tienes un vuelo temprano al día siguiente.
📌 El Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez se encuentra a unos 20 km del centro de Santiago. El trayecto suele durar entre 25 y 35 minutos en coche o transfer privado, dependiendo del tráfico. También existe la opción de tomar buses directos desde la ciudad, que tardan entre 35 y 45 minutos. Te dejamos aquí el enlace con las rutas, horarios y precios.
🏨Cómo llegar al Holiday Inn Aeropuerto Santiago
Para llegar al hotel, lo primero es orientarse dentro del aeropuerto. Los vuelos internacionales llegan a la Terminal 2, y se sale por la planta 1.
La forma más rápida de acceder al hotel es dirigirse hacia la puerta 5 y, saliendo desde allí, caminar unos 10 minutos por el exterior, viendo durante el trayecto el parking Expreso 1 a tu derecha. Al final, encontrarás a mano izquierda el Holiday Inn y, justo en frente, la planta 1 de la Terminal 1, que se corresponde con las llegadas de vuelos nacionales.
Si quieres ver el detalle por planta, puedes consultar los mapas oficiales de las terminales con todas las ubicaciones. Eso sí, no te fíes de las tiendas indicadas, ¡han cambiado bastante!
📱Compra de la tarjeta SIM
Una vez realizado nuestro check-in (con la llave de la habitación en el bolsillo, pero con la barriga rugiendo de hambre), nos pusimos a resolver un asunto importante: comprar una tarjeta SIM de Entel para tener datos en Rapa Nui.
Podríamos haberla comprado directamente en la isla… de no haber llegado en domingo, cuando todo está cerrado. Así que meses atrás nos tocó investigar un poco, y descubrimos que en la planta 1 de la Terminal 1 (Nacional) hay una tienda abierta 24 horas, llamada SPID, que vende tarjetas SIM de varias compañías chilenas.
En nuestro caso era imprescindible Entel, por un tema de cobertura en la isla, pero también encontraréis Claro, Movistar, y otras opciones. Las tarjetas se deben pedir al vendedor, ya que están en una vitrina cerrada con llave, entrando a mano izquierda, junto a las cajas de autopago.
Si alguien os comenta que Entel no permite activar la SIM a extranjeros con pasaporte, no os preocupéis: en nuestra experiencia, esta información está equivocada y se ha popularizado sin fundamento. Ahora os contamos cómo activarla correctamente.
Una vez adquirida la tarjeta SIM por el increíble precio de 1.490 CLP (al cambio del día, 1,34 €), llega el momento de activarla. Para ello, debes acceder al siguiente enlace: Activación Entel. Solo necesitas ingresar tus datos personales, el email y la numeración de la SIM, que encontrarás en la parte trasera de la tarjeta donde está incrustada.
Al ser extranjeros, el sistema te pedirá un paso adicional de verificación biométrica: una foto de tu pasaporte y otra de tu rostro. No te preocupes, es muy sencillo; solo sigue las indicaciones en pantalla. En cuestión de unos segundos, aparecerá un mensaje confirmando que la activación se ha realizado con éxito. Automáticamente recibirás un SMS indicando que tu número está activo y que cuentas con:
- 1 GB de datos
- 30 minutos de llamadas
- Redes sociales libres
- Vigencia de 7 días
¿Recuerdas que comentábamos que muchos dicen que Entel no se puede activar con pasaporte? En realidad, lo que ocurre es que los extranjeros no podemos usar la app de Entel, ya que solo acepta cédula de identidad o RUT. Esto complica un poco el tema de las recargas.
Pero como siempre hay un roto para un descosido, existen alternativas para recargar. La que consideramos más sencilla es la siguiente: acceder al link de recargas de la web, elegir la opción de pago que aparece en el centro (WebPay / OnePay) y seguir los pasos para ingresar los datos de tu tarjeta.
Aquí tienes el enlace directo: Recargas Entel
Con este método, podrás mantener tu número activo y usar los datos sin problemas durante tu estancia en Rapa Nui. Nosotros recargamos 5.000 CLP (al cambio del día, 4,49 €) y tuvimos cobertura durante casi todos los días de nuestro viaje.
¿“Casi todos”? Bueno… recuerda que Rapa Nui está en mitad del océano Pacífico, así que hay momentos en que:
- Tus datos no funcionan perfectamente.
- El wifi del hotel falla.
- Y, al salir de la zona de Hanga Roa, simplemente no hay cobertura.
Es decir, paciencia y siempre llevar un poco de planificación offline: mapas descargados, reservas impresas o capturas de pantalla.
🍽️Nuestra estancia en el Holiday Inn Aeropuerto Santiago
¿Qué comentar sobre nuestra corta estancia en el Holiday Inn Aeropuerto Santiago? Pues que nos sorprendió para bien. El hotel es enorme y, especialmente, nos llamó la atención la calidad del menú del restaurante.
Cenamos dos veces: la primera, la noche antes de salir hacia Rapa Nui, y la segunda, el día que volvimos, ya que nuestro vuelo a Barcelona salía al día siguiente a las 12:15 h. En ambas ocasiones, la cena fue bastante buena y, comparando precios, resultó más o menos equivalente a lo que pagaríamos en España.
Nuestro desayuno estaba incluido en el precio de la habitación, pero vimos que otros huéspedes lo tuvieron que pagar aparte, y 34.000 CLP nos pareció excesivo, teniendo en cuenta que la habitación ya no es barata.
En cuanto a la reserva, la ida la hicimos con Agoda y pagamos 160 € al cambio, mientras que la vuelta la reservamos directamente desde la web del hotel, con un coste aproximado de 170 € al cambio.
Para hacer más rápido el check-out, en el mostrador de recepción hay unos recipientes donde puedes devolver la llave de tu habitación. Esto es muy útil si tienes prisa y hay otras personas esperando ser atendidas, algo que creemos necesario considerando el tipo de huésped del hotel… y que a veces a algunos se les pegan las sábanas. Que no es nuestro caso, no seáis malpensados… XD
Día 1 ⟶ FUI de entrada a Rapa Nui. Volar en Premium Business, primer almuerzo polinésico y ballet tradicional Varua Ora.
Con la tranquilidad de estar a solo un minuto de la Terminal 1 del Aeropuerto de Santiago (vuelos nacionales), desayunamos sin prisas antes de dirigirnos a facturar el equipaje. Lo hicimos con las tres horas de antelación que recomienda LATAM y que, por experiencia propia, creemos muy necesarias: en este aeropuerto siempre encontrarás largas filas, ya sea para el check-in, el control de seguridad o inmigración.
Pero antes de contaros cómo fue nuestro check-in prioritario en LATAM Premium Business, vamos a dar un pequeño salto atrás en el tiempo. Unos días antes, tuvimos que ocuparnos de un trámite imprescindible para cualquier viajero que quiera ingresar a Rapa Nui: el Formulario Único de Ingreso (FUI).
📝Cómo completar el Formulario Único de Ingreso (FUI) paso a paso
En el día 0 os contamos qué documentación se necesita para ingresar a Chile. Pues bien, aunque Rapa Nui pertenece administrativamente a Chile, la isla tiene sus propias particularidades burocráticas y exige un trámite adicional: el Formulario Único de Ingreso (FUI).
Este documento es obligatorio para todos los viajeros y puede completarse desde 21 días antes hasta 72 horas previas al vuelo hacia Rapa Nui. ¿Por qué ponen ese límite? No es que después sea imposible tramitarlo, sino que esas 72 horas actúan como “colchón de seguridad” para resolver imprevistos: desde que te falte algún dato, hasta descubrir que tu alojamiento no aparece en el listado oficial del Sernatur (lo que te obligaría a reservar otro). También puede pasar que el email de confirmación no llegue por un fallo técnico y necesites gestionarlo a mano. En cualquier caso, este margen te asegura que podrás solucionarlo sin riesgo de perder el vuelo.
El Formulario Único de Ingreso (FUI) se completa online desde la web oficial 👉 ingresorapanui.interior.gob.cl
Los datos que te van a pedir en el primer paso son muy sencillos:
- Número de vuelo y fecha de ingreso a la isla.
- País de procedencia (en nuestro caso, pusimos Perú, porque llegábamos desde un viaje más largo).
- Nacionalidad y número de pasaporte.
- Aceptar los términos y continuar.
En ese momento se abre una nueva ventana donde tienes que seleccionar tu tipo de ingreso:
- Turista: lo habitual en la mayoría de los casos.
- Invitado: solo si te alojas con una familia rapanui u otra persona habilitada para residir legalmente en la isla. En este caso, necesitarás una carta de invitación que se descarga en la web de la Gobernación Provincial.
- Rapanui: para los habitantes de la isla.
Como este diario está pensado principalmente para viajeros que visitan la isla como turistas, vamos a centrarnos en ese proceso y explicarte el paso siguiente que tendrás que seguir.
Una vez haces clic en continuar, aparece un aviso importante:
tu alojamiento debe estar registrado en el SERNATUR y además debes contar con un billete de regreso con fecha inferior a 30 días desde tu entrada a la isla.
⚠️ Ten en cuenta que, si no cumples con estos dos requisitos, la PDI (Policía de Investigaciones de Chile) no permitirá tu ingreso a Rapa Nui.
Si ya tienes todo en regla, solo queda pulsar “Continuar” y avanzar al siguiente paso del formulario. En esta sección deberás introducir tu vuelo de salida de Rapa Nui, tus datos personales y, al final, seleccionar en un desplegable el nombre del alojamiento donde te vas a quedar. Este punto es más importante de lo que parece: en el control de la PDI te van a pedir la reserva del hotel o hostal, y te aseguramos que la revisan con detenimiento.
En nuestro caso, llevábamos impresa la confirmación del alojamiento, aunque no es obligatorio —puedes mostrarla directamente desde el móvil—. Aun así, el agente pasó unos minutos leyendo todo el correo, línea por línea, antes de dejarnos pasar.
Una vez aceptas los términos y condiciones y haces clic en “Enviar”, deberías recibir en tu correo un mensaje con el asunto “Solicitud Formulario de Ingreso, folio N°XXXX”, similar al que te mostramos en la galería de imágenes. Ese correo es la confirmación de que tu FUI ha sido registrado correctamente, así que guárdalo bien: lo necesitarás en el aeropuerto, justo antes de pasar el control de seguridad.
🛂Control migratorio de la PDI y control de seguridad
Bien, ahora que ya estamos en el aeropuerto para hacer el check-in, y después de haber explicado cómo, días antes, realizamos el trámite obligatorio del FUI para entrar a Rapa Nui, podemos contaros el siguiente paso.
Una vez facturado tu equipaje en los mostradores de LATAM, para acceder a la zona de embarque si viajas a Rapa Nui, hay que hacerlo por una fila diferente a la del resto de destinos de Chile continental. Está perfectamente señalizada con carteles amarillos y es la fila de la derecha.
¿Y por qué hay un acceso distinto? Porque aquí es donde entra en juego el control del FUI por parte de la PDI. Primero pasarás por este control, donde revisan tu formulario y te entregan un papel alargado, tipo ticket de compra. Solo después podrás continuar hacia el control de seguridad, junto con quienes accedieron por la fila de la izquierda.
Es muy importante no saltarse este paso, ya que, si no pasas por la PDI, no podrás embarcar. De hecho, una vez en la sala de embarque, el personal de LATAM pasa revisando a cada viajero para comprobar que todos tengan el papel. Y sí… había gente que no lo había hecho y tuvo que salir corriendo hacia atrás para solucionarlo.
Ese ticket de la PDI deberás entregarlo finalmente a un miembro del personal de la aerolínea justo antes de subir al avión, después de que escaneen tu tarjeta de embarque. Y en ese momento, sí: ya puedes olvidarte del FUI para siempre (aunque recuerda mantener a buen resguardo tu comprobante de ingreso a Chile, ¡ese sí te seguirá haciendo falta!).
Y del control de seguridad, lo más destacable es que, como en la mayoría de aeropuertos de LATAM, ya no es necesario sacar la electrónica del equipaje de mano, ni cinturones ni zapatos. Además, puedes llevar tu botella reutilizable con agua, sin problema. ¡A ver cuándo Europa se pone las pilas!
✈️Así fue nuestro vuelo en Premium Business a Rapa Nui
Pues sí, la ida a Rapa Nui la hicimos en Premium Business . Por primera vez en nuestra vida (y a saber si será la única), viajamos en unos asientos que se convertían en cama, con nórdico, manta, almohada, carta de comida y bebida a libre disposición, mantelería de tela, cubiertos de acero inoxidable y platos de loza. Pero esta elección no fue un capricho, sino que originalmente estaba pensada como una inversión en salud.
Me explico. En un inicio, nuestros vuelos Iquitos – Lima, Lima – Santiago de Chile y Santiago de Chile – Isla de Pascua se hacían todos seguidos. Eso significaba que esa noche no había alojamiento, se dormía (o más bien, dormitaba) en cualquier lugar. Elegir Premium Business era tener un asiento-cama durante cinco horas que nos permitía llegar a Rapa Nui algo más descansados y poder disfrutar del espectáculo de baile que teníamos por la noche sin morir de sueño.
Pero, al final, hicimos algunos cambios en el itinerario por pura logística y sentido común: adelantamos la experiencia de la selva de Iquitos un día, pasando solo en Iquitos pueblo la última tarde y noche. Gracias a esto, llegamos a Santiago con tiempo suficiente para dormir tranquilos y no correr ningún riesgo de perder el vuelo a Rapa Nui al día siguiente. Así, lo que en un principio era una necesidad de parar y descansar como personas, acabó quedando también como parte de la experiencia de viaje.
Ya que íbamos a lo grande, elegimos los asientos 2L y 3L, en el lado derecho del avión, porque es en ese lado desde donde se ve la isla al llegar. Estábamos uno detrás del otro, y no al lado, porque cuando compramos los billetes se indicaba la disposición de asientos 1-2-1 del Boeing 787-9. Al final, el vuelo fue con un Boeing 787-8, por lo que la cabina fue 2-2-2, y eso nos hizo tener al lado a un pasajero desconocido. Pero no nos importó, porque íbamos a disfrutar ese vuelo como si no hubiera un mañana.
Por si os lo estáis preguntando, los vuelos los compramos directamente en la web de LATAM, pero con un pequeño truco: lo hicimos desde la versión chilena. Solo hay que ir al menú superior derecho, seleccionar la bandera, y cambia el país y la moneda. La diferencia de precio con la versión española es muy clara. También probamos con otras opciones (Perú, Brasil…), pero Chile fue, con bastante diferencia, la más barata.
En nuestro caso, dos billetes para dos personas nos costaron unos 1.100€ ida y vuelta. Fuimos en Premium Business a la ida y volvimos en tarifa Basic, incluyendo al final de la compra una maleta de 23 kg por pasajero y pagando los asientos XL (en la fila izquierda, para ver ahora la isla al despegar). Y ojo con esto: si hubiésemos elegido ida y vuelta en Basic, nos habría salido por unos 700€ en total. Tanto si solo llevas mochila y maleta facturada, como mochila y maleta de mano de menos de 12 kg, sale a cuenta añadir el equipaje al final, en lugar de coger el principio la tarifa Light o Full. Que quizás te ahorras 10 o 20€, pero bienvenidos sean.
Volvamos al embarque. Después de pasar la fila especial para el FUI y el control de seguridad, nos dirigimos a la sala de espera. Aquí también se nota la diferencia: el embarque comenzó puntual desde nuestro acceso Priority y, tras escanear el billete y entregar a un trabajador de LATAM el comprobante del FUI (tal y como os explicamos unos párrafos más arriba), te adentras en el finger y la emoción de subir al avión que te llevará a uno de los lugares más remotos del planeta empieza a mezclarse con la curiosidad por descubrir cómo será volar en Premium Business.
Ya situados en nuestros asientos, la cabina se llena de pequeños movimientos, algunos dignos del camarote de los hermanos Marx: una pareja que viaja separada intenta cambiarse de lugar y monta la de San Quintín, mientras yo me dedico a grabar todo a mi alrededor y la pasajera de mi lado ya se acomoda bajo el nórdico y pide una Coca-Cola. A todo esto, las azafatas empiezan su ritual de bienvenida, acercándose a cada pasajero con una sonrisa impecable. Se presentan, te preguntan de dónde vienes, te explican que están para lo que necesites y, además, te regalan unos minutos de conversación amable que rompe cualquier sensación de distancia. Menudo nivel de atención al pasajero. Aaaaaay, el dinero.
Una vez despegamos y el avión se estabiliza, llega el momento de elegir el desayuno. No hay bandejas estándar ni “¿pollo o pasta?” como en turista: aquí todo se hace con calma y a la carta. Primero te ofrecen bebidas —desde zumos naturales hasta vino y cava— y después pasan con la carta para que elijas entre varias opciones. En nuestro caso, yo opté por una selección de jamones y quesos, yogurt con mermelada y granola, fruta, bizcocho y un café con leche, y Domi un sándwich de jamón de pavo ahumado con queso gouda y queso crema en pan de croissant (y todo lo demás, igual).
A partir de este momento, el asiento se convierte en tu pequeño refugio y toca empezar a aprender para qué sirve cada botón: reclinación total, el USB escondido, luces de mesita, de techo y de bolsillo, la bolsita de amenities con productos sostenibles realizados en LATAM, la manta suave, la almohada mullida y ese futón que convierte tu asiento en una especie de colchón que te hace olvidar que estás a miles de metros sobre el océano. Si quieres dormir, puedes hacerlo como en una cama. Si prefieres ver una película, ¡hazlo tumbado igualmente! Y así van pasando las horas, hasta que la luz de cabina te indica que estamos cercanos al aterrizaje.
🌺 Recepción en Rapa Nui
Y así, como por inercia, recogemos nuestras cosas del compartimiento superior y bajamos por la escalera, que nos deja directamente en la mitad de la pista de aterrizaje más larga de toda LATAM (¡y hecha por la NASA!). Todo el mundo graba y hace fotos: es imposible no querer capturar el momento, porque estamos en un lugar remoto que no se parece a nada más. Unas letras gigantes de Iorana nos dan la bienvenida. Más fotos. Llueve, pero nos da igual: estamos en Rapa Nui, cumpliendo un sueño viajero.
Y entonces lo escuchamos: música polinésica en vivo. Guitarras, ukeleles, voces que nos envuelven mientras caminamos hacia la pequeña terminal. Es imposible no sonreír, tenemos una mezcla de emoción e incredulidad. ¿Seguro que estamos aquí?
Tras recoger las maletas, nos espera un detalle que parece sacado de una película de Drew Barrymore y Adam Sandler: un cartel con nuestros nombres y dos collares de flores frescas. El aroma, el color, la textura… todo te dice que has llegado a un lugar especial. Nos los colocan con una sonrisa y un Iorana que suena a abrazo. Y, venga, a la furgoneta, que hay que descubrir ese pedazo de hotel que hemos reservado.
🏨 Nuestro alojamiento: Hotel Taha Tai
Taha Tai significa “junto al mar” en lengua rapanui, y el Hotel Taha Tai hace honor a su nombre: está pegado al océano, tan cerca que puedes escuchar el sonido de las olas mientras desayunas. Llegar aquí es sentir que la isla te abraza: jardines llenos de flores polinésicas, esculturas hechas por artistas locales y una arquitectura que parece crecer desde la tierra, sin romper la armonía del paisaje. Y animalitos, que no falten: gallos, gallinas, pollos y una gatita gris atigrada que se dejaba rascar la barriga. Pero lo que más nos gustó fueron los pequeños gestos que hablan de respeto, ya que es un alojamiento que apuesta por la hospitalidad responsable y sostenible. Por ejemplo, en recepción tienes agua a libre disposición para rellenar tu botella reutilizable, evitando plásticos de un solo uso. Y el restaurante, además de apostar por productos locales, se llena de música y danza rapanui algunas noches de la semana, creando una experiencia que no es solo alojamiento, es conexión con la cultura y con la naturaleza. Si hay que ser sinceros, la tele nunca se vio muy bien y la limpieza y el mantenimiento del balcón y las cortinas podrían haber estado mejor, peeeeeeeeero, todo lo demás compensaba estas pequeñas cositas.
En el Hotel Taha Tai puedes elegir entre habitaciones estándar dentro del edificio central o cabañas rodeadas de jardines. Nosotros optamos por una cabaña, equipada con aire acondicionado, mininevera y todo lo necesario para descansar después de explorar la isla. Al entrar nos esperaba una tarjeta que nos felicitaba por nuestro 10º aniversario de boda y un plato con frutas. Un detalle precioso… aunque la ventana de la terraza estaba un poco abierta y la bienvenida también nos la dio una cucaracha enorme pegada a la cortina, que conseguimos echar fuera con más maña que fuerza. Otro imprescindible para nosotros era la piscina. Y vaya si la aprovechamos: después de caminar entre moáis, meter las piernas en ese agua helada era un revitalizante natural y gratuito. La usamos hasta en tres ocasiones y, de paso, conocimos a unas huéspedes americanas de origen filipino que eran súper graciosas.
Como nota curiosa, el acondicionador del baño me dejaba cada día el pelo increíble, y eso que lo tenía súper enredado por el viento de la isla. Así que les escribí por Instagram una vez ya estábamos en casa y me dijeron cuál era. Aquí en España no se consigue, pero he buscado la fórmula y encontré algo parecido… ¡ya os contaré si funciona! (Y si queréis saber cuál es, no tenéis más que escribirnos ☺️).
[en construcción]
Mas que comentario, es una pregunta.
Despues de felicitarlos por tan conpleta, detallada y organizada informacion, quiero saber donde puedo encontrar esta misma informacion en ingles para un amigo que no domina nuestro hermoso idioma.
Hola, Sergio. Primero de todo, muchas gracias por tus palabras, nos alegra muchísimo saber que la información ha resultado útil 😊
Todo el contenido del blog está creado por nosotros a partir de nuestras propias experiencias y de meses de investigación y planificación, por eso no existe exactamente esta misma información en otro sitio ni en otro idioma.
Si tu amigo necesita consultarlo en inglés, la opción más sencilla es utilizar el traductor automático del navegador, que suele funcionar bastante bien para este tipo de contenidos.
Como ponemos los enlaces de los sitios oficiales para hacer el FUI, comprar el ticket del parque, etc., seguramente ese tipo de páginas tienen versión en inglés disponible.
¡Gracias de nuevo por leernos y por recomendar el blog!